Sena Pallero
Hay decisiones que, sin hacer demasiado ruido, terminan cambiando el rumbo de una vida. Sena Pallero llegó a Ibiza hace 15 años después de una trayectoria ligada a la hostelería, los eventos, la restauración y la creación de conceptos en Madrid. Lo que empezó como una oportunidad profesional en la isla se convirtió en una forma de vida y en una apuesta por un lugar al que hoy se siente profundamente unido. Desde entonces, su camino ha estado marcado por el trabajo, el respeto por los espacios y la voluntad de crear proyectos con alma. Primero en Las Dalias, un lugar mítico al que ha dedicado gran parte de su vida profesional, y después a través de diferentes restaurantes y espacios como PaloSanto, Nudo, Luum y ahora El Clo, la evolución del antiguo El Clodenis en San Rafael.
De estudiar Psicología y trabajar en proyectos de hostelería y eventos en Madrid a consolidar tu vida profesional en Ibiza. ¿Cómo se fragua ese salto?
Empecé muy joven en Madrid, mientras estudiaba Psicología, trabajando en hostelería, ocio y eventos. Fueron años de mucho aprendizaje, de montar equipos, de crear conceptos y de entender que detrás de cualquier proyecto hay que cuidar muchísimo los detalles y a las personas.
A Ibiza llegué hace 15 años por trabajo, vinculado a Las Dalias. Fue una oportunidad que apareció en un momento de mi vida y que enseguida me conectó con algo muy profundo. La isla me atrapó, sí, pero también lo hizo Las Dalias, su historia, su energía y la gente que formaba parte de ese universo. Con el tiempo entendí que mi sitio estaba aquí. Fui cerrando etapas en Madrid y apostando por construir una vida y unos proyectos en Ibiza, siempre poco a poco, con mucho respeto y con la sensación de estar en un lugar muy especial.

PaloSanto
Ibiza ha cambiado mucho en estos 15 años. ¿Cuál es la fórmula para evolucionar sin perder la brújula?
No sé si hay una fórmula, pero en nuestro caso siempre hemos intentado ser honestos con lo que hacemos. Crear conceptos que tengan sentido, cuidar la gastronomía, el servicio, la decoración y el ambiente, pero sin perder la esencia.
Ibiza ha cambiado muchísimo y nosotros también hemos evolucionado con ella. Lo importante, para mí, es no dejarse llevar por crecer por crecer. Cada proyecto tiene que tener una razón, un equipo detrás y una identidad clara. A veces se trata más de mejorar lo que ya tienes que de abrir cosas nuevas.También creo mucho en rodearme bien. Todo lo que hemos construido ha sido posible gracias a muchísima gente que ha estado ahí en momentos buenos y difíciles.

Akasha
¿Cómo se moderniza un icono como Las Dalias sin romperlo?
Con mucho respeto. Las Dalias es un lugar con una historia enorme, con una identidad muy fuerte y con muchas generaciones que lo sienten como parte de su vida. Para mí siempre ha sido fundamental entender eso antes de tocar nada.
El reto ha sido ir mejorando y sumando cosas sin perder su alma. Renovar el café para que pudiera funcionar todo el año, crear el jardín, desarrollar PaloSanto, impulsar Akasha… Todo ha tenido que hacerse por etapas, con cuidado y escuchando mucho al propio lugar.
En la parte musical también hemos intentado ampliar la propuesta sin romper la esencia: conviviendo artistas como Manu Chao, Chambao o Alex Serra con grandes nombres de la electrónica como Sven Väth, Laurent Garnier o Hernán Cattáneo. Pero siempre con una idea clara: Las Dalias tiene que seguir siendo Las Dalias.

LU·UM
Dentro del universo Life is Better, locales como Nudo, PaloSanto o Luum parecen contar diferentes partes de ti...
Sí, cada espacio tiene algo muy personal, pero también tiene mucho de las personas con las que lo he construido. Nudo es mi conexión más directa con el mar y con una Ibiza más sencilla, más natural. Llevamos muchos años en Es Figueral, con los pies en la arena, y después de la pandemia dimos un paso muy bonito en la parte gastronómica. Pero Nudo no se entiende sin mis socios, que son parte fundamental del alma del proyecto. Es un sitio que ha crecido gracias a esa mezcla de trabajo, confianza y amor por el producto.
Luum representa otro momento vital. Es un proyecto que he desarrollado junto a Shadeh, mi mujer, que además de ser mi compañera de vida es mi socia allí. Lo hemos trabajado con mucha calma, cuidando la terraza, la decoración, la luz, el servicio y esa sensación de lugar especial sin perder naturalidad.
PaloSanto nace de nuestro amor por México, por su cocina y por su cultura. Hemos intentado hacerlo con respeto, rodeándonos de gente que sabe mucho más que nosotros y defendiendo una propuesta auténtica. Que se haya renovado por segunda vez el sello Copil nos hace mucha ilusión, porque reconoce ese esfuerzo por cuidar recetas, técnicas e ingredientes.
Después de 15 años en Ibiza, sigo sintiendo que lo más importante es aprender, cuidar lo que hacemos y rodearme de buena gente
Y ahora llega El Clo en San Rafael…
El Clo es un proyecto que nos hace mucha ilusión porque nos saca un poco de nuestra zona más habitual, que ha sido el norte, y nos lleva a San Rafael, junto a la iglesia, en un lugar con mucha historia para la isla.
Venimos del antiguo Clodenis, un espacio muy querido, y eso también nos obliga a hacerlo con respeto. La idea es crear un restaurante de tarde y noche, con un jardín muy cuidado, raw bar, coctelería y algunos guiños a la cocina mexicana y Nikkei, pero sobre todo con la intención de que la gente se sienta a gusto.

El Clo
Tras este 15 aniversario, ¿hacia dónde mira Life Is Better en el futuro más próximo?
Ahora no pienso en crecer de manera desmedida. Estoy muy centrado en El Clo y en seguir mejorando todo lo que ya tenemos. Creo que esa es la verdadera responsabilidad: cuidar los proyectos, cuidar a los equipos y no perder la exigencia. Y, sobre todo, miro al futuro con agradecimiento. Agradecido a Ibiza, a Las Dalias, a mis socios, a mi mujer, mi hija, a mis amigos y a todo mi equipo. Ellos son la verdadera razón de que hoy pueda estar disfrutando de este momento.






