Valeria, Nieves y Rafael
Hay rincones de Ibiza que no necesitan anunciarse a gritos. Santa Eulària des Riu lo sabe desde siempre: su bahía, pausada y generosa, ha sido durante décadas el antídoto natural al ruido del resto de la isla. Allí, justo donde el único río de las Baleares entrega sus aguas al Mediterráneo, el Hotel Riomar ha convertido su Ocean Brasserie & Bar en algo más que un restaurante. Es un estado de ánimo. Un lugar que está abierto a todo el que quiera entrar, con o sin llave de habitación, y donde el tiempo, sencillamente, baja revoluciones.
El Hotel Riomar tiene una historia que contar antes de que llegues a la mesa. Inaugurado en su forma original en 1968 y completamente reformado para convertirse en parte de la colección Tribute Portfolio de Marriott, el edificio guarda esa rara cualidad de los hoteles que envejecen bien: la nostalgia y la contemporaneidad conviven sin fricción. Las líneas limpias, los materiales naturales y las vistas sin obstáculos a la bahía de Santa Eulalia crean el escenario perfecto para una propuesta gastronómica que ha sabido leer el entorno antes de escribir su carta.
Ocean Brasserie & Bar se despliega a lo largo del frente marino del hotel con esa generosidad que solo tienen los espacios que no necesitan demostrar nada. La terraza sobre el mar, la sombra fresca del jardín, la barra de diseño contemporáneo con las vistas siempre presentes. Tres ambientes que dialogan sin forzarse, pensados para que cada comensal encuentre su propio ritmo, ya sea en un almuerzo largo a mediodía o en una sobremesa que se niega a terminar.

Cocina honesta frente al Mediterráneo
La propuesta que ha diseñado el chef Rafael García no intenta impresionar ni sorprender con artificios. Lo que hay en la mesa es cocina mediterránea de verdad, la que parte del respeto absoluto al producto local y de temporada, y que llega al plato con la ejecución cuidada de quien sabe que la sencillez bien resuelta es el mayor de los lujos. Pescados frescos, pastas trabajadas con criterio, carnes a la parrilla y platos de temporada pensados para compartir, porque en Ocean Brasserie la mesa es siempre un acto colectivo.
En Ocean Brasserie & Bar, es la sensación de estar donde quieres estar, sin necesidad de más
La carta de bebidas acompaña ese mismo espíritu sin estridencias. Cócteles clásicos y de autor, sangrías elaboradas con cariño y una selección de limonadas que en el contexto de la bahía de Santa Eulalia resultan casi una declaración de principios, nada está de más y todo tiene sentido.

Una semana que nunca se repite igual
Más allá de la carta, Ocean Brasserie & Bar mantiene un programa semanal que evoluciona sin perder la calma que lo define. Los días fluyen entre almuerzos relajados y una transición natural hacia el atardecer, cuando el espacio gana en ambiente social sin traicionar su esencia. Las noches de paella y las barbacoas con música en vivo son los momentos donde la energía del restaurante sube un peldaño, pero siempre desde la autenticidad, sin el postureo que en otras coordenadas de la isla resulta inevitable. Aquí, la escena se construye sola.
Detrás de todo esto hay un equipo que entiende que la hospitalidad no se impone, se cultiva. Valeria Dealberto lidera la dirección de alimentos y bebidas del hotel con una visión clara de lo que Ocean Brasserie quiere ser y, sobre todo, de lo que no quiere ser. Rafael García se encarga de que cada plato cuente algo verdadero y Nieves Lacoba orquesta un servicio cercano, natural y sin afectación que acaba siendo, para muchos que pasan por aquí, la razón más poderosa para volver.
Santa Eulària des Riu lleva años siendo el secreto mejor guardado de la isla para quienes saben mirar más allá del ruido. Ocean Brasserie & Bar es, en ese contexto, su mejor embajador gastronómico. Un lugar sin pretensiones donde el Mediterráneo hace casi todo el trabajo, y donde el equipo del Riomar se encarga de que nadie tenga ninguna razón para marcharse antes de tiempo.







