Bless Ibiza Cala Nova
BLESS Ibiza Cala Nova reescribe el verano desde Lumbre, su santuario de la brasa, que esta temporada acoge dos criaturas con vida propia: un omakase para solo doce comensales y un chiringuito donde el reloj se desarma frente al Mediterráneo. Pasen, lean y, sobre todo, reserven.
Hablar de Ibiza es, para casi todos, hablar de calas secretas y noches infinitas. Pero la isla guarda un alma de tierra adentro: un paisaje de bancales, almendros y olivos centenarios que devuelve, sin avisar, a la raíz. Esa es la esencia que captura Lumbre, el buque insignia gastronómico de BLESS Ibiza Cala Nova. Aquí el Mediterráneo se cocina con todos sus matices y se pronuncia a través del elemento más primitivo, honesto y transformador que existe: el fuego.

Abierto cada día de 19:00 a 01:00, con cocina hasta las 23:00 horas, Lumbre se consolida como el place to be indiscutible de la isla. Su horno de brasas dirige una propuesta donde el producto de proximidad reina sin discusión: nada de adornos vacíos, sino una reinterpretación sofisticada de la tradición balear, en la que el calor humano y el vínculo con la tierra se sientan a la mesa. Un refugio íntimo y elegante que este año, además, se ha propuesto desbordar los límites de su propia excelencia. Porque dentro del universo de Lumbre acaban de nacer dos estrellas de temporada.
La primera se llama Tora. Imagina la escena: luces tenues, un minimalismo que acalla el ruido de fuera y una barra exclusiva diseñada para apenas doce comensales. Tora es un acto de fe. Abrazando el purismo del concepto omakase (que en japonés significa, literalmente, "dejarse guiar por el chef"), este rincón profundamente sensorial propone un viaje cerrado de diecisiete pases en el que la tradición nipona se da la mano con los matices del Mediterráneo. El chef toma el mando y esculpe la velada según el mejor producto de temporada, con sus ya icónicos nigiris brillando con luz propia y una selección líquida sublime de sakes y vinos de guarda. Abre de martes a domingo en dos turnos (19:30 y 22:00 horas) y su menú degustación, de 150 euros (bebidas aparte), convierte cada cena en una coreografía efímera e irrepetible.

Bajando las revoluciones y lindando con el rumor de las olas, encontramos la segunda novedad de BLESS Ibiza Cala Nova: La Calita. Si Tora es la sofisticación nocturna y silenciosa, La Calita es la alegría vibrante de vivir a plena luz del día. Este chiringuito de alma cien por cien mediterránea abre todos los días de 12:30 a 17:30 con un único objetivo: que detengas el reloj y te rindas a los placeres del verano.
Si Tora es la sofisticación nocturna y silenciosa, La Calita es la alegría vibrante de vivir a plena luz del día
Ubicado junto al mar, con vistas abiertas que quitan el aliento, su energía es magnética y desenfadada: territorio oficial de las sobremesas que no miran el reloj, la música envolvente y los brindis que se encadenan sin prisa. La carta es un homenaje al disfrute estival, sin complicaciones pero con muchísima clase. Su propuesta baila entre arroces soberbios y producto de mar (pulpo y calamar a la brasa, rindiendo pleitesía a la devoción por el fuego de Lumbre) y opciones más frescas y cosmopolitas como pokes, sushi o ensaladas, además de clásicos reinventados. Todo regado con una coctelería cuidada al milímetro para acompañar cada momento del día.
Pocas veces un mismo techo ofrece tantas formas de rendirse al placer. A través de Lumbre y sus dos alter egos, Tora y La Calita, BLESS Ibiza Cala Nova teje recuerdos imborrables.







