facefoodmagformentera

Barro Formentera · Beso Beach Group. Beso de día, Barro de noche

Barro Formentera · Beso Beach Group. Beso de día, Barro de noche

Barro Formentera © ffmag

En Formentera hay nombres que no solo señalan un lugar sino una manera de estar en el mundo, y Beso Beach lleva años construyendo uno de esos imaginarios, el del Mediterráneo vivido sin prisa, con sobremesas largas y esa energía difícil de explicar pero fácil de reconocer cuando se está allí. Ahora ese universo tiene una continuación natural al caer el sol. Se llama Barro, y quienes ya lo han incorporado a su ruta en la isla lo resumen en cuatro palabras que lo dicen todo, "del Beso al Barro". Si Beso Beach es el día, la playa y la luz, Barro es su versión nocturna, más íntima, más terrenal, más sofisticada y con el fuego como protagonista absoluto de todo lo que ocurre en su cocina.


 

Al frente de esa cocina están los hermanos Trigo Fabra, Stefano como Head Chef y Aldo Roberto como sous chef, dos cocineros que comparten no solo apellido sino una visión culinaria muy definida sobre lo que debe ser un restaurante mediterráneo contemporáneo. La propuesta en Barro parte de una premisa tan sencilla como exigente donde el producto manda, el fuego es el lenguaje y nada de lo que llega al plato es casual. La brasa y el humo no son recursos estéticos sino el hilo conductor de una carta que mira al Mediterráneo con honestidad, lo reinterpreta con técnica y lo lleva a ese territorio emocional donde un plato bien ejecutado se convierte en algo que va mucho más allá de alimentarse.

Platos Barro

La carta está pensada para una cena con ritmo, donde los platos para compartir se suceden con esa lógica de quien entiende que la mejor manera de conocer una cocina es dejarse llevar por ella sin prisa. Las mollejas con caviar son uno de esos platos que definen perfectamente la personalidad del restaurante, con la intensidad de la brasa encontrándose con la delicadeza salina del caviar, alta cocina sin rigidez y con ese punto canalla que hace que una cena se recuerde. Los canelones de aguacate y atún capturan la esencia del Mediterráneo en una elaboración fresca, precisa y visualmente seductora antes incluso del primer bocado. Y el icónico canelón de langostino de Caminito, ya convertido en uno de los platos más reconocibles del universo Beso Beach, encuentra en Barro el escenario ideal para brillar con toda su carga de memoria, técnica y placer.

Barro es el Mediterráneo profundo. Si Beso es la sal y el sol, Barro es la tierra y el fuego

Barro no intenta replicar Beso Beach sino complementarlo con una personalidad propia que se nota desde que uno entra. El nombre no es casual: barro como materia, como origen, como calor y raíz, como ese elemento primario que conecta el fuego de la cocina con la tierra de la isla. El espacio tiene esa cualidad de los lugares que parecen haber estado siempre en el mapa emocional de Formentera, con un ambiente que evoluciona de forma natural a lo largo de la noche, desde la cena pausada hasta ese momento en que la música toma el protagonismo, la copa llega en el momento justo y nadie tiene prisa por marcharse.

Chuletón

La coctelería y la música no son un complemento sino parte esencial de la identidad de Barro, dos elementos que junto a la cocina construyen una experiencia que trasciende la restauración y se convierte en algo más parecido a lo que en Formentera se entiende por una buena noche. Un lugar para ir en pareja o con amigos donde una cena puede terminar siendo una mesa más grande, una copa más larga y una noche que nadie había planeado de esa manera pero que todos recordarán. Locales, visitantes y amantes de la isla que buscan algo más que un restaurante encuentran en Barro ese punto de encuentro donde el ambiente es tan parte de la propuesta como los platos que salen de la cocina.

En una isla donde cada temporada trae nuevos lugares, Barro ha conseguido algo difícil, sentirse nuevo y necesario al mismo tiempo, con la energía de un descubrimiento y la seguridad de los sitios que parecen llevar siempre en el mapa. Una propuesta madura, honesta y muy conectada con el momento que demuestra que la manera de entender el Mediterráneo del grupo Beso Beach funciona igual de bien cuando el sol está en lo más alto que cuando la noche enciende Formentera. 

Del Beso al Barro, de la playa a la brasa, de la sal al fuego, del día a la noche que empieza sin pedir permiso.

Terraza Barro

También te puede interesar