Diego Fernández
El próximo 28 de mayo, el chef asturiano traslada durante una noche la esencia de Regueiro a Beso Beach Mallorca, en uno de esos encuentros diseñados para romper la rutina gastronómica de la noche mallorquina.
Desde Tox, una pequeña aldea del occidente asturiano, Fernández ha construido una de las propuestas más singulares del panorama nacional. Su cocina, reconocida recientemente con una Estrella Michelin, mezcla producto asturiano con sabores aprendidos en México, India o Tailandia. Mole, curris, fermentaciones, nixtamalización y especias orientales aparecen en sus platos sin perder nunca el hilo conductor del territorio.

El menú: el viaje por el mundo de Diego Fernández desde Beso Beach Mallorca
La cena, con plazas limitadas y un precio de 85 euros, funcionará como una fotografía bastante precisa de lo que hoy sucede en Regueiro. Un menú pensado para el entorno relajado y mediterráneo de Beso Beach Mallorca, pero sin rebajar la intensidad ni la personalidad de la propuesta.
La experiencia comenzará con aperitivos al centro de la mesa, entre ellos la ya icónica croqueta cremosa de jamón con la que Diego Fernández ganó el premio a Mejor Croqueta de Jamón Ibérico en Madrid Fusión, además de un merengue de remolacha y queso manchego o un ceviche de dorada con ají amarillo.
Después llegarán algunos de los platos más representativos de su actual menú “Hedonista”, como la berenjena negra asada y laqueada con tamarindo y pandam curry o el ravioli de calamar con pilpil de bacalao. México e India aparecerán también en forma de tamal de masa colada y un nahari curry de cordero acompañado de pan naan artesanal. Ya se puede reservar a través de la web de besobeach.com/reservation-mallorca

La sinergia de dos universos: Beso Beach y una propuesta de Estrella Michelin
El escenario no es casual. Beso Beach Mallorca, ubicado dentro de Zel Mallorca, lleva años consolidándose como uno de los epicentros gastronómicos y sociales del verano balear. Más que un beach club, Beso Beach ha construido un lenguaje propio donde gastronomía, música y Mediterráneo conviven con naturalidad.
En ese contexto, la cocina de Diego Fernández encuentra un contrapunto perfecto. La energía hedonista y relajada de Beso Beach dialoga con una propuesta radicalmente técnica, aromática y viajera. Dos universos distintos que, durante una noche, hablarán el mismo idioma: el del sabor sin fronteras.






