Tassio de la Vega (Bodegas Oissat): “La arquitectura y el vino no son nada sin concepto”

Tassio de la Vega, propietario de Oissät Bodegas. Ibiza

Tassio de la Vega © ffmag

La mirada de Tassio de la Vega en el horizonte del viñedo es el viento que emigra, se pierde y vuelve cargado de nubes con ideas y sueños. Desde pequeño, su retina hospeda las enseñanzas de los que respetan la convivencia entre débiles y gigantes, entre el hombre y su entorno, entre la naturaleza perenne y la caduca inmediatez. El viento siguió moviendo inquietudes en Tassio de la Vega a lo largo de los años y forjó en él un instinto creativo que no paraba de hacer preguntas. Tuvo que parar las agujas del reloj. Las líneas del tiempo se trasladaron al papel e inició una fértil trayectoria como arquitecto. Viajero empedernido, buscaba respuestas para entender sus ideas. Pero como su admirado Mies van der Rohe dijo, “solo las preguntas que se refieren a la esencia de las cosas tienen sentido”. Ese es su momento ahora. Con 27 años, es tiempo para Bodegas Oissat, un proyecto en el que vino y arquitectura son amantes clandestinos.


¿Cómo llega un arquitecto a fundar unas bodegas? ¿Qué relación personal le une al mundo del vino?
Es una necesidad vital. Oissat es un proyecto en el que elaboramos vinos para escapar de los barrotes de la zona de confort. Como arquitecto, he viajado y he conocido la manera de trabajar en otras latitudes como Shanghái, Nueva York, Los Ángeles, San Diego, Miami… Con las enseñanzas he querido poner en valor la fuerza de la creatividad frente a la costumbre, a una manera de trabajar cuadriculada, sin aristas de libertad. Es el reflejo de mi vida: a base de trabajo y esfuerzo, mis padres y yo hemos conseguido sacar adelante una empresa de arquitectura e ingeniería de la que estoy muy orgulloso, pero siempre he querido impulsar esa llama interior que es la creatividad. Esa energía me llevó a moldear y poner en marcha la bodega. El vino para un arquitecto debe ser como un referente, porque en la vida todo es arquitectura. Crear desde cero una vivienda o una familia… El vino viene de eso: desde la selección de la tierra, todo se basa en crear un nuevo concepto… La arquitectura y el vino no son nada sin concepto.

Oissat es el resultado de los valores transmitidos y la educación que he recibido

¿Cuál es su filosofía en el trabajo?
Los valores. Nuestro vino rosado se llama ‘Valeur’ y es un reflejo de lo que Oissat quiere transmitir. Somos una marca nueva con una imagen diferente, pero no hay futuro sin pasado. La relación con mi familia ha hecho que yo sea una persona independiente, compleja y con un razonamiento diferente. Como se puede ver en la línea de productos de Oissat, la familia está muy referenciada en todos ellos. La bodega es el resultado de los valores transmitidos y la educación que he recibido.

 

Oissat. Ibiza

Oissat © Oissat

¿Qué papel desempeña en Oissat?
Creo en el concepto de ‘hombre del Renacimiento’, que de forma generosa aporta su conocimiento y su trabajo en todas las áreas en las que desarrolla su actividad. Pero en el caso de Oissat, hay un termino medio entre ese ‘hombre del Renacimiento’ y un gran equipo dispuesto a dejarse la piel por una idea. Mentiría si dijera que he hecho yo todo en este proyecto porque hay gente muy potente con muchas ganas que me ha ayudado muchísimo. Pero sí que es cierto que soy desde director de bodega, jefe ‘insistente’ o… repartidor de cajas. Me gusta controlar el proceso de arriba abajo y unirme al equipo. Porque hacer tuyo el proceso y lograr que otras personas crean en el proyecto y lo hagan suyo, solo es posible con trabajo, constancia, y estando allí.

Lograr que otras personas crean en el proyecto y lo hagan suyo, solo es posible con trabajo, constancia, y estando allí

¿Con qué variedades de uva y denominaciones de origen trabajan?
Mi vino es mi vida: recoge mi esencia. Nuestro vino blanco, ‘Cor Aviam’ (‘corazón de abuela’), es un vino verdejo, cuyos viñedos están en La Seca de Valladolid. Es la línea más simple, como su nombre indica, es todo corazón. Desde pequeño he vivido con mi abuela y siento pasión por ella: eso es este vino. Tiene una línea muy fácil y un frescor y aroma extremo, tal y como recuerdo esa etapa. Después pasaríamos a la juventud. Como en todas las familias, hemos tenido problemas de muchos tipos y la etapa de juventud me hizo radicalizar mucho mi manera de ser. El vino ‘Passionnant’ (uva tempranillo) rompe con la tradición de Rioja. Es un vino de recogida manual, con un proceso completamente artesanal: incluso yo he estado subido a un depósito bazuqueando… Ha sido una apuesta arriesgada y diferente. Refleja mi personalidad cuando era más joven: grandes aspiraciones, con decisiones acertadas y no acertadas. O lo amas o lo odias. Y el tercero es nuestro vino de referencia. Se llama ‘Valeur’ (polivarietal: con mourvedre, cinsault y garnacha, y se produce en Provenza, Francia). Es muy especial porque refleja la compleja situación que ha tenido mi familia, cómo han superado una serie de dificultades y siempre han conseguido seguir adelante. Ellos me han dado mucha fuerza para afrontar los fracasos y eso es lo que más ha forjado mi personalidad. Este vino rosado expresa esa fuerza y representa el éxito logrado por la constancia y el trabajo y ante todo ser una buena persona.

¿Qué es para usted un buen vino?
Un buen momento. Creo que un vino no es nada si no crea un buen momento. Si ese vino está lleno de alma y se sabe comprender, dará lugar a un buen momento.

¿Un buen vino tiene que ser caro?
Ni mucho menos. Estoy muy cansado y harto del concepto “vino caro, vino bueno”. Evidentemente, hay vinos muy caros y muy buenos, pero que en sus inicios no tenían un precio elevado y tras una puntuación alta, han llegado a costar más del doble. Que el precio no nos despiste…, porque hay pequeños productores que están haciendo vinos de gran calidad y están todavía por descubrir. Todos deberíamos prestarles más atención.

Estoy muy cansado y harto del concepto ‘vino caro, vino bueno’

¿Cuáles serán los próximos pasos de Oissat?
Oissat es una marca que ha comprendido el valor de crear algo diferente con gente diferente. Oissat se dirige hacia el camino de las bebidas alcohólicas como el ron o el vodka. El siguiente paso es la creación de colegios en África. Lo haremos a través del desarrollo de un ron, apoyándonos en una fundación que vamos a crear, para donar parte de las ventas a este proyecto. Queremos hacer este desarrollo benéfico para ayudar a los niños y, sobre todo, para aportar alma a un concepto en el que creemos y al que queremos dar un valor añadido.

Oissat en We Are Face Food 2018.

Oissat en ‘We Are Face Food 2018’: primer Festival Internacional Gastronómico en Ibiza © ffmag