Martí Juan Mayans – AgroMartí

Martí Juan Mayans

Martí Juan Mayans © ffmag

Martí Juan Mayans cambió las cuatro paredes de la oficina en la que trabajaba como gestor por el aire puro del campo formenterense. Con solo 29 años, dirige desde hace seis AgroMartí, su propia explotación agrícola. Su empresa produce cereales, frutas y hortalizas ecológicas, recuperando el trabajo del campo, que tan abandonado se encontraba en Formentera en las últimas décadas. AgroMartí comercializa sus productos ‘kilómetro cero’ entre algunos de los mejores restaurantes de la isla y cuenta también con su propio espacio de venta al público en el mercat pagès.

La vida de Martí Juan Mayans es una carrera constante. Su persistente afán de superación le empuja a ponerse a prueba continuamente, participando en competiciones deportivas de diversa índole. Empezó con el windsurf cuando solo era un niño y llegó a competir en categorías olímpicas. En la actualidad, no hay media maratón o ‘Ironman’ que se le resista. Por no hablar de la carrera que emprende cada mañana para recolectar los productos de las 12 hectáreas de explotación agrícola que gestiona, repartidas por toda la isla.

Todo empezó como un pasatiempo. Martí cuenta que a su padre siempre le gustó trabajar el campo para obtener productos para su propio consumo. Poco a poco y casi sin darse cuenta, padre e hijo comenzaron a abarcar más hectáreas. Hasta que un año recolectaron más excedente del habitual. Fue entonces cuando se dieron cuenta de la gran demanda que existía en la isla de producto local y Martí decidió convertir su amor por la tierra en su modo de vida. “Comencé desde cero y ahora trabajamos dos hectáreas hortícolas, en las que plantamos patatas, calabacines, berenjenas, tomates, pimientos, pepinos, cebollas, lechugas, puerros, ajos… y diez hectáreas de secano, en las que principalmente plantamos cereales para consumo animal y trigo Xeixa, que es la variedad autóctona de las islas”.

Hortalizas. AgroMartí

Hortalizas © ffmag

Martí ha ido sumando hectáreas progresivamente durante estos seis años como empresario. El agricultor lleva a cabo un curioso sistema de trueque mediante el que gestiona varias fincas ajenas: “los propietarios me ceden la tierra, yo mantengo sus propiedades y les voy regalando productos a cambio”. Y es que, tal y como él mismo explica, mantener una finca y cuidarla durante todo el año implica muchas horas de trabajo y también mucho dinero. En esta misma línea, Martí afirma que la cooperativa del campo de Formentera está llevando a cabo una acción para mantener el paisaje de la isla mediante la que los terratenientes que no pueden hacerse cargo de sus tierras, las ceden para que sean trabajadas”.

Su empresa también trabaja para recuperar algunas semillas autóctonas cuyas plantaciones se estaban abandonando en la isla, como el trigo xeixa, algunos tipos de tomate y el meló eriçó de Ibiza. Otra variedad que también está produciendo AgroMartí es la famosa patata ibicenca, aunque él expone que, “al no ser productiva no se planta tanto. La clave está en apostar por variedades de gran calidad que sean productivas. Hay que buscar el equilibrio”, matiza.

El principal reto de la agricultura en Formentera es la escasez de agua y de materia orgánica en la tierra

Sobre el estado de salud del sector en la isla, Martí se muestra optimista. “La agricultura es muy complicada en Formentera, aunque está mejor que otros años”, dice. Sin embargo, puntualiza que “si no tienes tu propio pozo es muy difícil regar, porque no hay acuíferos y la lluvia es escasa”. Son muchas las dificultades a las que los agricultores de la isla deben enfrentarse, aunque, sin duda, el principal reto según Martí es la escasez de agua y materia orgánica en la tierra. “Al no haber ganado, las tierras son pobres y eso nos obliga a buscar variedades que aguanten estas condiciones”. Para acabar con el problema de la sequía, el Consell Insular de Formentera ha puesto en marcha la balsa de riego con aguas depuradas y desaladas. “Pero la balsa no sirve para mi producción hortícola, ya que no es agua potable y, como AgroMartí está dentro de la agricultura ecológica, debemos regar exclusivamente con agua potable”, declara.

AgroMartí

AgroMartí © ffmag

Actualmente, Martí es el único agricultor de la isla que vende sus productos en el mercat pagès de Formentera. “Tengo la suerte de poder trabajar durante todo el año. En invierno con las coles y en verano con los tomates”, explica.  La temporada de verano coincide con la época de mayor demanda de productos y los más altos picos de producción de AgroMartí. “En verano recolectamos todo lo trabajado durante el invierno, es época de tomates, sandías, melones, albaricoques, nísperos…” Pero Martí declara que su producción es limitada debido a la escasez de agua. “Podría intentar producir más, pero no saldría bien, porque no tendría suficiente agua para regar y la calidad del producto disminuiría. La mayoría de mis productos son de temporada y es imposible disponer de ellos todo el año, porque no hay invernaderos en Formentera y la normativa tampoco permite que los haya. La solución del abastecimiento del producto local en la isla pasa por adaptarse al consumo de productos de la temporada. Los restaurantes quieren trabajar todo el año con los mismos productos y eso no es viable”, señala el agricultor.

Los restaurantes quieren trabajar todo el año con los mismos productos y eso no es viable

Sol y Luna, Quimera, Sa Platgeta o Can Dani son solo algunos de los restaurantes que confían en los productos ‘kilómetro cero’ de AgroMartí. Él asegura que “el campo de Formentera está produciendo materias primas de gran calidad. Otra cosa es que a los restaurantes les interese tenerlas, porque eso les obligaría a trabajar con una carta de temporada. Invito a los cocineros a venir a visitarnos, porque les va a sorprender encontrar tanta variedad”, dice. Sobre el encarecimiento de los productos kilómetro cero, argumenta que, aunque “los precios de mis productos no son elevados, la venta al por menor es más cara debido al coste de la producción. Pero hay una enorme diferencia en el sabor porque cualquier producto que pase por la nevera pierde propiedades. Yo recolecto el producto cada mañana y lo llevo al mercado directamente. Y esa frescura se nota”.

Huerta AgroMartí

Huerta AgroMartí © ffmag