José Luis Benítez y Christian Brown, gerente y presidente de la Asociación Ocio de Ibiza

Christian y José Luis. Asociación de Ocio de Ibiza

Christian y José Luis © ffmag

La asociación Ocio de ibiza está formada por Amnesia, Blue Marlin, Bora Bora, DC10, KM5 Nassau Beach Club, Ocean Beach Club, Privilege y Ushuaia Ibiza Beach Hotel; “los locales más importantes de la isla con la salvedad de Pachá”, recalcan sus representantes. En total generan 3.000 empleos directos y casi 2.600 indirectos contribuyendo “de forma considerable al PIB generado en la isla”. Tanto Christian Brown, presidente de la asociación y dueño del Nassau, como José Luis Benítez, gerente de la asociación, creen que la temporada que comienza va a ser “espectacular” y va a “sobrepasar todas las expectativas”. No dudan en señalar a los empresarios como los artífices del éxito de Ibiza, una pequeña isla del Mediterráneo que durante la temporada estival se convierte en el centro del mundo, aparte de por su indiscutible belleza, por su exclusiva oferta de ocio y, en los últimos tiempos, por una oferta gastronómica a tener en cuenta.

Desde la asociación que representan consideran que la oferta actual de ocio es más que suficiente y que la creación de más Beach Clubs dañaría la isla, ya que consideran “necesario mantener la esencia” de Ibiza con rincones aún solitarios donde poder perderse.


¿Por qué nace la asociación?
C: Nace por varias cuestiones que cambiaron un poco el mercado en Ibiza. En los años 80 90 predominaban las discotecas. Desde el año 2000 empieza a existir una oferta complementaria de una calidad muy alta, como buenos restaurantes y los primeros beach clubs que apuestan por el turismo de calidad e invierten bastante dinero en reformas para elevar el nivel. Después se agregan algunos hoteles de Fiesta como el Ushuaia.

¿Cuándo deciden unirse discotecas y beach-clubs, antes enfrentados?
C: Nos damos cuenta de que somos todos de Ibiza y por Ibiza y la actuación de la otra asociación a veces no era muy positiva para la isla en general. Para defender mejor nuestros intereses que no son otros que Ibiza y el turismo de Ibiza, porque somos todos gente que vive aquí, que nuestros hijos nacieron aquí o que van al colegio aquí. A nosotros nos interesa Ibiza, no somos multinacionales que van a cualquier destino turístico. Somos todo gente de aquí con necesidades locales, porque el mercado ibicenco es muy especial, no se puede comparar con ningún otro mercado.
JL: Independientemente de si gestionan un beach club o si gestionan una discoteca, todos son necesarios y por eso fue que ellos se unieron después de varias reuniones donde se dieron cuenta de que el problema eran esas disputas. La gente viene y no solo viene a las discotecas, disfruta de toda la oferta complementaria que hay. Al final eso es todo beneficio para la isla y eso es lo que todos quieren.

¿La mayor amenaza para el sector del ocio de Ibiza?
JL: La mayor amenaza es morir de éxito. Ibiza ahora mismo es el referente mundial a nivel de ocio.

¿Qué previsones tiene el sector para esta temporada?
JL: Las previsiones son buenísimas. Está claro que por desgracia el tema Túnez va a terminar de dar un empujón que quizás Ibiza en este momento no lo necesitaba porque las previsiones son muy altas. Somos miembros de pleno derecho de la comisión de ordenación turística del Consell insular, estamos en la mesa del Ayuntamiento de San José y ya se ve que las previsiones eran muy buenas. Pero con la desgracia de Túnez todavía va a hacer que Ibiza tenga esa explosión. Llevamos seis, siete años que Ibiza es un referente mundial que nos obliga a poner casi el cartel de completo en la isla porque no hay más camas.

¿Cómo cerró la temporada pasada?
JL: Fue buenísima, los números que nos pasó el Consell insular fueron espectaculares. No recuerdo exactamente, pero hubo un incremento aproximado del 17%. Y eso teniendo en cuenta que todavía estamos en los coletazos de una crisis económica a nivel mundial Y este año, como mínimo, será igual que el año pasado.

¿Cuál es el secreto del éxito de Ibiza?
JL:Ellos -señala a Christian- los empresarios. Realmente los empresarios se han dado cuenta de lo que es Ibiza e invierten mucho dinero. Cada invierno se trabaja en mejorar, en hacer cosas nuevas y luego, por supuesto, Ibiza es única. Lo tenemos todo en un espacio muy reducido. Tienes la tranquilidad con zonas como Santa Eulalia, con unas calas maravillosas. Tienes calas espectaculares como las de San José. Conviven los beach clubs con una oferta increíble con el chiringuito de playa de toda la vida. Luego te puedes ir a las mejores discotecas del mundo, Y todo eso a diez minutos en coche. Es maravilloso

C: Sobre todo que en plena crisis los propietarios de aquí han hecho un extraesfuerzo y han reformado e invertido mucho en sus establecimientos. Nosotros cuando se estaba acabando la crisis, la mundial me refiero porque de la española todavía estamos saliendo, estábamos ahí en pole position para recibir a la gente con establecimientos reformados, nuevos, limpios, con la última tecnología, lo último sonido. Por suerte durante esos años de crisis se han podido mantener los más grandes Dj’s del mundo y de esta conjunción viene un poco el gran éxito. Ibiza es diversión y alegría. Después de los años de crisis con todas las malas noticias que corrían a través de los medios de comunicación, llega un punto cuando la gente nota que la cosa va un poco mejor que también se quiere divertir. Cuando la gente tenía un poco de dinero para ir de vacaciones decía: ‘me quiero divertir, ¿Adónde voy?… a Ibiza.

La mayor amenaza para el sector del ocio de Ibiza es morir de éxito

¿Es el atractivo de la isla de Ibiza lo que ha ayudado a desarrollar esta oferta de ocio tan potente o viceversa?
JL: Son complementarios, se necesitan los dos, está clarísimo. Por un lado Ibiza es una isla en el Mediterráneo a menos de dos horas de muchos países muy importantes en cuanto a turismo como Alemania, Gran Bretaña, Francia o Italia. Pero, vuelvo a repetir, el esfuerzo del empresario por innovar, crear, mejorar… todo eso es clave en la isla. Si el empresario, como ha pasado en muchas zonas de la península, baja las manos porque hay crisis y se queda esperando a que se solucione… Aquí pasa lo que ha dicho Christian, han intentado mejorar, siempre están a la última en todo.

C: Y el sector hotelero también ha invertido mucho para subir el nivel de calidad.

JL: Ahora acompaña. El hotelero se había quedado atrás en cuanto a toda la oferta complementaria porque hace unos años parecía que las estrellas no aparecían. Antes ibas a la península y decías: ‘esto sí es un hotel’. Y ahora es al contrario, se acaba de estrenar el 5 estrellas gran lujo del Ibiza Gran Hotel y hay unos hoteles temáticos como el Hard Rock que son geniales. Pero es que hasta los hostales han apostado por ese punto de calidad.

¿Desde las instituciones se les tiene en cuenta en la medida de su aportación, por ejemplo en la última reforma de la Ley Turística?
JL: Por supuesto que se nos ha tenido en cuenta. Antes, un tema tan clave como los beach clubs no estaba ni regulado. Tú podías abrir un beach club, por ejemplo, en Sant Rafael o en San Mateo, en medio de la isla, sin playa. Ni eso se tenía en cuenta. Nosotros apostamos por regular eso. Porque hay locales como este en el que estamos -el Nassau- con una calidad, con unos servicios, una carta impresionantes, una bodega de primera, un servicio inmejorable, unas instalaciones geniales. Eso se nos ha tenido en cuenta. Al ser miembros de la comisión de ordenación turística podemos decir: ‘oye que estamos aquí, somos importantes, tenernos en cuenta’ Y sí que es verdad que los políticos ya lo saben, saben quienes somos. No podemos permitir que un señor con un cajoncito donde guarda las hamacas ponga tres mesas y dos altavoces y diga: ‘esto es un beach club. No eso no puede ser: ¿dónde están tus servcios?, ¿dónde está tu carta de calidad? Las cosas hay que regularlas y cuando tu regulas las cosas es para mejorarlas y eso es lo que se está haciendo ahora.

Y en tonces, ¿qués es exactamente un beach club?
C: Para empezar se necesita tener una superficie mínima para poder llevara a cabo esta actividad de cinco estrellas que ofrecemos. Una muy buena cocina, una serie de almacenes, una buena carta de vinos con las mejores referencias del mundo, ediciones especiales de ciertos vinos. Por supuesto, para ser beach club hay que estar en la playa, se necesitan hamacas y lo que es fantástico aquí en Ibiza, un servicio en las hamacas que es único en el mundo. Tu puedes estar en una hamaca y puedes comer tu solomillo y tu langosta, tu club sandwich servido en la playa, con agua, vino, champagne, todo lo que desees y eso es increíble.

JL: El público en general te habla de un beach club y cree que es una discoteca en la playa, pero eso se tiene que desmitificar.

¿Cuándo y dónde nace este concepto?
C: Nace aquí porque hasta el día de hoy no he conocido un lugar donde haya un servicio como aquí.

JL: Quizás haya algún sitio, pero donde se ha profesionalizado es en Ibiza y eso es clave.

C: Puedes tener alguno, en algún lugar pero…. Además, lo especial de aquí, de Ibiza es la cultura de la música electrónica que tenemos. El ambiente musical que le damos es también muy especial.

¿Qué importancia tiene la oferta gastronómica en los beach clubs?
C: Tiene una importancia muy grande. Nosotros con una cocina mala no estaríamos donde estamos.

JL: Hay una carta maravillosa, la gente viene tambien por esa cultura gastroníomica que se está generando en la isla, cosa que también es importante y al mismo tiempo tienes la playa, música, la mezcla es maravillosa. Si aquí vinieras y fuera igual de bonito pero te sacaran unas pizzas congeladas pues eso no es la idea.

C: Nos esforzamos mucho en ese sentido por ejemplo nosotros fuimos los primeros en inaugurar un tepanyaki. Inauguramos algunas tendencias gastronómicas en la isla. La comida es muy importante y nos esforzamos mucho al mismo tiempo que cuidamos mucho algunas partes de la comida tradicional.

Ibiza ahora mismo es el referente mundial del ocio

¿Qué tipo de cliente atrae el beach club?
C: Por el servicio y la calidad estamos apuntando más a la clase media- alta. Pero lo bonito de Ibiza es que se puede elegir. Puedes ir al Norte y encontrarte con una playa con muy poca gente con un pequeño kiosko para comer un bocadillo. Nosotros estamos un poco en el otro extremo del mercado. Respecto a la edad, no hay límites. De hecho, el nuevo beach club que abrimos tiene un pequeño espacio para niños. Tenemos clientes de 60 y 70 años. Hay una señora de 90 años que nos visita cada verano. No es tanto la edad, la gente se tiene que sentir bien, se tiene que sentir joven y por supuesto también tiene que gustarle la música que ponemos, no ponemos música clásica.

¿Hay espacio para más oferta?
JL: No, hemos llegado a un punto en el que los que están ya son bastantes. Es importante para la isla guardar su identidad. Si seguimos creciendo, ¿dónde van a quedar esas partes de la isla recónditas a las que poder ir a tirar tranquilamente tu toalla en la playa? Nosotros desde la asociación creemos que la oferta que hay a día de hoy ya es bastante.

C: Nosotros queremos un abanico de turismo que va desde barato hasta muy caro, tiene que haber para cada gusto. Es cierto que cada año abren más locales de calidad pero es porque este mercado no se ha cuidado en los años anteriores. Entonces ahí había un hueco de mercado. En el caso de los beach clubs ahora está muy bien solventado y creo que no hay mucho más mercado para más. Creo que es muy importante que sigamos cuidando también de las playas en las que no hay tanta gente, con el pequeño chiringuito donde comer una hamburguesa. Es muy importante mantener también eso.

¿La oferta ilegal de ocio de la isla es una amenaza real o es algo residual?
JL:Las fiestas ilegales, en casas particulares o en medio de la montaña dan una imagen que no es la real. Son festas secretas para que no les localice la Policía, pero estamos hablando de fiestas con portero, camareros profesionales, con dj’s en las que se cobra una entrada. Eso hace daño. Por otro lado está el problema del intrusismo en las party boats. Party boats ha habido en la isla toda la vida y ese no es el problema. El problema no son los empresarios de toda la vida, son esas empresas que vienen de fuera y traen un barco carguero y montan una fiesta para no sé cuantas personas. Eso es lo que ahora el Consell insular tiene en su mano poder regular porque la nueva ley turística le da competencias para hacerlo. Hasta ahora no estaba claro. Lo importante de todo esto es que se regule y ahora mismo se está intentando regular todo. La Ley Turística ha dado muchas armas para poder regularlo todo.

¿Qué tienen que decir desde su asociación a la polémica que se levanta cada verano por el ruido ocasionado por los locales de ocio?
JL: Son los propios negocios los que respetan más a los vecinos, lo que ocurre es que es muy fácil quejarse. Todos nos quejamos de nuestros vecinos. En Ibiza es importante el ocio y se ha demostrado que para el PIB de la isla hay que tenerlo muy en cuenta. Tenemos que tener las cosas muy claras y sabemos que en el exterior no podemos poner la música a cualquier volumen, eso es algo que los propios empresarios ya lo tienen muy asumido. Es más, a partir de las doce de la noche unicamente hay música en los sitios cerrados, salvo en las aperturas y los cierres que se llegan a unos acuerdos con las autoridades porque esa afluencia en masa es muy importante para la isla. En las discotecas es cuando sale la gente cuando más ruido se genera porque las grandes discotecas están perfectamente insonorizadas. ¿Ruido?, sí se genera, es verdad, pero solo en las aperturas y los cierres. Pero creo que es importante para la isla y creo que cada vez la gente es más consciente de que son dos días los que te fastidian

C: Solo abren cinco meses de doce y es que no hay otra industria, vivimos del turismo.