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Embutidos y jamones Arturo Sánchez, el ibérico del que presume Guijuelo

Embutidos y jamones Arturo Sánchez, el Ibérico del que presume Guijuelo

Jamón ibérico bellota Arturo Sánchez

La empresa familiar de Guijuelo, Arturo Sánchez, produce hoy en día uno de los jamones mejor elaborados y más cuidados del panorama ibérico. No en vano, la larga tradición familiar en la cría del cerdo ibérico y su posterior curación lo convierten en un producto único por su elaboración, ya que los cerdos de sus dehesas disfrutan de dos montaneras a lo largo de su vida lo que confiere a sus productos un sabor inigualable.


Arturo Sánchez: La tradición hecha jamón

¡Extraordinario! ¡Cojonudo! ¡Impresionante! ¡Espectacular! Todas estas expresiones y alguna más que no podemos transcribir aquí, vienen a la mente cuando se nos llena la boca del sabor dulzón, delicado, intenso, redondo, de una lámina del jamón de raza 100% ibérico de bellota de Arturo Sánchez. Y no es para menos. Esta empresa familiar, con más de un siglo de tradición jamonera a sus espaldas y que ha visto pasar por sus mandos a tres generaciones de Sánchez ha ido atesorando a lo largo de los años y de su experiencia todo aquello que tiene que ver con la crianza del cerdo ibérico y la elaboración de jamones y embutidos reuniendo unos conocimientos que hoy en día están al alcance de muy pocos. Fruto de este savoir faire son los productos que llevan su sello.

Plato de jamón ibérico de Arturo Sánchez DO Guijuelo

Jamón ibérico  © Arturo Sánchez

Mención aparte recibe el jamón de bellota ( de cerdo de raza 100% ibérica) de doble montanera. Dicho en plata, para que todo el mundo lo entienda: los cerdos ibéricos criados para Arturo Sánchez son alimentados y criados en campo abierto durante dos períodos a lo largo de su vida; una cuando tienen diez meses. La segunda, en su edad adulta. Esta práctica de dar una doble montanera en la crianza del animal que no es común, se ha transformado en Arturo Sánchez en un requisito imprescindible que aporta un sabor característico a sus jamones y resto de embutidos. Y es que durante estos dos largos períodos de crianza en dehesa de los animales, éstos se alimentan a base de bellota de alcornoque y encina, llegando a recuperar en la última fase hasta 80 kg de masa muscular y grasa. Sin duda, los largos paseos en busca de alimento de los cochinos hacen que las grasas aportadas por las bellotas se infiltren en su carne, quemando al mismo tiempo el exceso de grasa en otras partes de su anatomía y desarrollando una musculatura característica que, a la sazón, aportan ese sabor tan singular y distintivo de los productos elaborados por esta familia. Para los paladares más refinados, la familia ha puesto en el mercado el jamón Arturo 100, un producto exclusivo (ya que únicamente se han elaborado 100 unidades) que proviene de cerdos ibéricos nacidos en 2009 y criados con ¡tres montaneras! en la Sierra Norte de Sevilla.

Cerdos ibéricos de montanera

Cerdos ibéricos de montanera © Arturo Sánchez

 

El proceso de curación de Arturo Sánchez

Pero no sólo la crianza del cerdo es importante para obtener un excelente producto. De hecho, ésto no importaría en absoluto si una vez sacrificado el animal el proceso de curación de su carne no fuera adecuado. Y aquí Arturo Sánchez también destaca por su cuidado en los detalles. Y es que la familia entiende la producción del ibérico como una actividad artesanal, en la que cada una de sus piezas son cuidadas con mimo para obtener el mejor de los productos. Así, dado el tamaño de los animales, mayor que le de otras marcas por los dos años de montanera, los jamones necesitan una lenta y sosegada curación al abrigo de los vientos frescos de las Sierras de Béjar y Gredos que en ningún caso bajan de 48 meses, y entre cinco y seis años en el caso de los jamones Arturo 100.

Además, en lo que se refiere a embutidos éstos se realizan únicamente con los cortes nobles del cerdo (presa, pluma y secreto) y con los lomos seleccionados para, posteriormente secarlos en campana, al calor de la leña de encina para evitar la humedad y aportar ese sabor a tradición, a pueblo, tan característico de la marca. En este caso, el tiempo mínimo de curación antes de la salida al mercado de estos productos es de seis meses.

Lomo ibérico Arturo Sánchez

Lomo ibérico © Arturo Sánchez

Y si la calma de la tradición hace de los embutidos y jamones Arturo Sánchez el mejor producto, la velocidad de los tiempos modernos te los lleva a casa en un solo clic. Visita su tienda online y descúbrelos en tienda.arturosanchez.com/es/

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