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Denominación de Origen Somontano

Denominación de Origen Somontano

Denominación de Origen Somontano

DO Somontano; a los pies de los Pirineos

La Denominación de Origen Somontano se encuentra ubicada en la provincia de Huesca, en la comarca que lleva su nombre y cuya capital es Barbastro. Se encuentra en las estribaciones de los Pirineos y cuenta con aproximadamente 4.000 hectáreas destinadas al cultivo de la vid. 29 bodegas de Somontano están amparadas por el Consejo Regulador de la DO. Aunque el vino Somontano ha sido reconocido hace relativamente poco como Denominación de Origen (1984) convirtiéndose en una de las más jóvenes de España, la tradición vitivinícola en la zona viene de lejos. De hecho fueron los habitantes de ascendencia itálica que se asentaron aquí con la llegada del Imperio Romano los que trajeron son ellos las técnicas avanzadas de cultivo y vinificación. 

Este es un terreno abrupto, donde comienzan los Pirineos y en el que las viñas se cultivan en terrazas que desembocan el la vertiente Norte de la Cuenca del Ebro. Sus suelos son pobres y se caracterizan por estar cubiertos de piedra y canto de aluvión. El clima continental aquí se ve suavizado por la presencia de los imponentes montes que frenan el viento de componente Norte, aunque las heladas son frecuentes. Los veranos, por el contrario, son cortos y calurosos.

Al igual que en el resto de Aragón, el s. XIX supuso un punto de inflexión en el desarrollo vitivinícola de la comarca ya que debido a que la plaga de la filoxera en los viñedos franceses dio al traste con su producción de vino y supuso la práctica erradicación de las varietales autóctonas del país galo. Por ende, tanto productores como comerciantes galos pusieron sus ojos en la región aragonesa dado que parecía mantener a raya la plaga de este parásito que atacaba a las raíces de las cepas provocando su rápida pudrición.

Así, en las postrimerías del XIX la región ve cómo familias de origen francés, como los Lalanne se asientan en la zona trayendo con ellos variedades francesas como el Chardonnay, Merlot o Cabernet-Sauvignon. Ya en los años sesenta del siglo XX los productores se organizan en cooperativa lo que a la postre da lugar a la solicitud se la inscripción de los vinos producidos en la comarca en el registro de Denominaciones de Origen Protegidas lo que, finalmente, se logra en 1984.

 

La uva y el vino Somontano

En el área de protección de la Denominación de Origen del Somontano se cultivan hasta quince variedades de uva; en lo que se refiera a uva tinta encontramos Cabernet Sauvignon, Merlot, Sirah, Tempranillo, Garnacha Tinta, Moristel, Parraleta y Pinot Noir. Por su parte, en lo tocante a uva blanca las variedades cultivadas son Chardonnay, Wegürztraminer, Sauvignon Blanc, Macabeo, Garnacha Blanca, Riesling y Alcañón.

Es quizá la elección de las uvas cultivadas lo que supone tanto una ventaja como un hándicap, ya que por un lado la adaptación de estas variedades foráneas al medio ha tenido su fruto en la realización de unos caldos excelentes situándolos entre los mejores y más valorados de nuestro país durante los primeros de los 2000, y sin embargo el mercado nacional, muy volcado actualmente en lo que se refiere a la identidad de las zonas de cultivo achaca al vinos de Somontano una falta de personalidad estar elaborados a partir de variedades autóctonas de uva. 

Consideraciones personales al margen, lo cierto es que desde los años 90 la zona se ha visto beneficiada por las grandes inversiones que han realizado las bodegas, tanto en tecnología de producción como de cultivo, además la DO Somontano es relativamente pequeña y cuenta con unas características edafoclimáticas idóneas para el cultivo de la vid lo que ha dado como resultado que los vinos producidos en la zona sean de una calidad excelente, y a pesar de ser la Denominación de Origen más joven de nuestro país, también es la de mayor proyección.

Es difícil, por lo tanto, hacer una valoración generalizada de los vinos que se producen en el Somontano dado que no hay una uva común que caracterice a la comarca. Existen pequeñas bodegas como Alodia que está haciendo un esfuerzo por recuperar variedades autóctonas como son la Parraleta, la Moristel y la Alcañón. Otras bodegas de Somontano tratan de distinguir sus caldos empezando desde la propia vendimia, como es el caso de Bodegas el Grillo y la Luna, que es la última en recolectar de toda la comarca. Por su parte, Lalanne es la bodega más antigua de la zona (desde 1894) y poco hay que decir de los vinos de Bodegas Enate, una de las grandes de nuestro país. 

En lo que se refiere a vinos tintos Somontano produce una serie de caldos de gran calidad que han recibido grandes puntuaciones en guías como Peñín o Parker. Hablamos, por ejemplo, de Secastilla, de Grandes Pagos de España, un espectacular tinto de Garnacha que proviene de viñedos plantados en los 40 del siglo pasado y que ha recibido innumerables distinciones y cuenta con 93 puntos en la Guía Peñín (2015); o del Gran Vos 2013 de Bodegas Viñas del Vero, ganador de  sendas medallas de Oro en Mundus Vini y Viña España, y que ha sido puntuado con 92 puntos en la Guía Peñín. Destacan también los vinos Enate monovarietales, como el Cabernet-Cabernet, y el Merlot-Merlot con 92 puntos en la Guía Peñín cada uno. 

En lo que se refiere al vino blanco de Somontano encontramos, también, excelentes muestras. Bodegas Sommos elabora Glárima de Sommos Blanco Roble (2019) (un monovarietal de Chardonnay). Bodegas Enate, por su parte elabora un vino blanco gewurztraminer, Enate Gewuzstraminer 2019, que es una verdadera delicia para los sentidos. Ambos obtuvieron 90 puntos en la Guía Peñín.

 

Enoturismo en torno a la DO Somontano

La Denominación de Origen Somontano cuenta con grandes atractivos desde el punto de vista turístico. En primer lugar, y sin apartarnos del tema que nos ocupa: el vino, hay que resaltar que en la Denominación se encuentran algunas de las bodegas más vanguardistas del País. Baste como ejemplo señalar la sede central de la Bodega Sommos, la que seguramente sea la mejor bodega de Somontano en lo que a arquitectura se refiere, con sus característicos volúmenes en acero y cristal. Además, muchas de ellas se pueden visitar y realizar catas por un módico precio. Otras tantas cuentan con espectaculares restaurantes. (Más información: Bodegas Somontano).

En cuanto al paisaje que rodea a esta zona es simplemente espectacular. La Sierra de Guara, al Norte de la demarcación del Somontano se encuentra en las estribaciones de los Pirineos y está jalonada de cauces de ríos y riachuelos furiosos que aquí y allá conforman lagunas y pozas de aguas cristalinas y turquesas. Imprescindible acudir a ver el Salto de Roldán, dos inmensas peñas sobre las que en tiempos de la presencia musulmana se erigían sendos castillos, Sem y Men, y desde donde se asegura que el noble Francés Roldán salto con su caballo de una roca a la otra para huir de sus enemigos. Tampoco hay que dejar de pasar por el cañón del Formiga, o el impresionante cañón de Gorgas Negra. En lo que se refiere al patrimonio histórico-artístico existen un buen número de ermitas e iglesias románicas, así como puentes de la misma factura, o poblaciones como Bara que han conservado su arquitectura y estructura tradicional y cuya visita supone realizar un viaje en el tiempo. Otro sitio que merece la pena visitar es el Barranco de Mascún (que en árabe significa el barranco de los espíriutus). Aquí podremos encontrar una naturaleza rabiosa, desenfrenada, salvaje, encaramada a las rocas calizas que forman agujas y ventanas de modo caprichoso donde incluso aparecen vestigios del neolítico en forma de dolmen, como el de Losa Mora.

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