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Denominación de Origen Aylés

Denominación de Origen Protegida Aylés

Denominación de Origen Aylés

Aylés es una finca situada junto al Campo de Cariñena, en la provincia de Zaragoza. La propiedad, en la que se elaboran los vinos de "Pago de Aylés", que se extiende a lo largo de 3.200 hectáreas es una de las mayores fincas privadas de Aragón. Sus propietarios, la familia Ramón Reula comenzó allá por los 80 este proyecto con la reunificación de diversas propiedades que habían pertenecido a la finca histórica desde la Edad Media que primero fue administrada por monjes del Císter y a partir del s. XIII pasó a pertenecer a la nobleza. Por cierto que fueron los monjes allá por el año 1165 los primeros en roturar estas tierras y cultivar viñedos en ellas.

 

El Pago

Antes de continuar, me gustaría hacer un inciso acerca de lo que significa la denominación “pago”; en España, el sistema de denominaciones de origen protegidas (D.O.P) engloba cuatro categorías tradicionales: la Denominación de Origen (D.O), la denominación de Origen Calificada (D.O.C.), los Vinos de Calidad y los Vinos de Pago. Esta última calificación es una rareza en nuestro país y a día de hoy sólo existen 18 Pagos reconocidos, la mayoría en Castilla La Mancha, y la Comunidad Valenciana. El pago de Aylés es el único que se localiza en tierras aragonesas.

Un “pago” es, por tanto, una circunscripción geográfica en la que las características climáticas, ambientales, edafológicas, etc., marcan una diferenciación con las tierras que la rodean. En este caso, el viñedo de Aylés tiene un clima continental con sus inviernos fríos y largos y sus veranos cálidos y cortos en los que hay una notable diferencia térmica entre día y noche. Las precipitaciones son escasas. Sin embargo, la situación de éste, abierto al cierzo y cerrado a los vientos cálidos, al mismo tiempo que está protegido de los últimos rallos del día provocan ciclos vegetativos tardíos (en ocasiones de más de 15 días con respecto a los viñedos colindantes) y unas maduraciones también muy lentas.

Las tierras del viñedo, que ocupa 47 Ha, son muy antiguas (más de 25 millones de años), pedregosas, profundas, pero también arcillosas, y, por tanto frías. De hecho, estos componentes arcillosos son los responsables de que a estas tierras tengan dificultad a la hora de elevar sus temperaturas y, por tanto, se retrasen los ciclos de las plantas. Y sin embargo, es precisamente gracias a su capacidad de retención de agua en un ambiente tan árido y con tan baja pluviometría que el cultivo de la vid es posible. 

Por si el efecto “terroir” del Pago no fuera un valor añadido suficiente, la propiedad se ha volcado de lleno en el proyecto de agricultura sostenible y los viñedos están en proceso de ser catalogados como ecológicos. Además, han sido los primeros en la zona en implementar la vendimia nocturna para “mantener intactas las propiedades y la fruta de la uva” lo que contribuye, junto con que la propia bodega se encuentre en el centro de la propiedad, a mantener intactas las características organolépticas aportadas al vino por el terruño.

 

Los vinos

La bodega cuenta con un catálogo corto, pero de una calidad excepcional, como la atestiguan los buenos resultados cosechados en los últimos años en guías de vinos de tanto renombre como Peñín o Parker. 

Sus vinos reciben el nombre de cada una de las letras que conforman el nombre del Pago. Así, los vinos “A” e “Y” de Aylés son tintos que proviene de las cuatro variedades de uva que se cultivan en los viñedos: Garnacha, Merlot, Cabernet-Sauvignon y Tempranillo. También producen un rosado de Garnacha y Cabernet, de hecho, es el primer vino rosado que se elabora en un pago en nuestro país. “E” de Aylés es un vino a base de uva Tempranillo. Y estando en Aragón no podía faltar un monovarietal de Garnacha, el “S” de Aylés. El rey de la Bodega es “3” de Tresmil, cuyo nombre hace referencia a las 3 Ha de las 3.000 que tiene la finca que “se han reservado para elaborar el mejor vino de Aylés”. En este caso se trata de un tinto procedente de Garnacha, Merlot y Cabernet-Sauvignon que se ha criado durante doce meses en barricas de roble francés y americano.

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