facefoodmag

Ca Na Joana. Rozando la perfección

Ca Na Joana. Rozando la perfección

Georges Augsburger © ffmag

A camino entre una sala de arte, un museo, un comedor y una sala de conciertos, Ca Na Joana no deja de sorprender a quien lo visita año tras año cuando, tras el parón invernal, este impresionante restaurante reabre sus puertas renovado.


 

George, suizo de nacimiento, formenterano por elección, es el propietario y el responsable de Ca Na Joana. Bohemio empedernido, viajero incurable, artista, pintor vocacional y perfeccionista compulsivo, Ca Na Joana es el lienzo en blanco en el que vuelca toda su creatividad y energía inagotable huyendo de lo convencional. Desde su punto de vista, cada uno de los detalles y los aspectos del negocio son vitales para lograr que el visitante disfrute de una experiencia placentera completa; por supuesto, la comida. Pero el entorno, la decoración, la música y, como no, la calidad humana del personal son engranajes de una maquinaria que hay que engrasar y calibrar continuamente.

En lo estrictamente culinario, Ca Na Joana nos presenta una carta que “mezcla la cocina de la abuela con la japonesa” en una especie de fusión atrevida, fresca e inverosímil muy acorde con el escenario. Los aromas herbales típicamente mediterráneos de los tajines,el cordero, las pastas o los pescados de la zona dan paso a platos de marcado acento nikkei en los que el colorido y los aromas se mezclan en una sinfonía de sabores, de aromas y de colores exóticos.

Lomo de lubina con patatas asadas. Restaurante Ca Na Joana. Formentera

Lomo de lubina con patatas asadas © Ca Na Joana

La calidad de la materia prima es otra de las obsesiones de la gerencia que fía parte del éxito del negocio a la excepcional calidad del producto de cercanía ya que la mayor de la mercancía proviene de las propias Islas Baleares.


Pasión por el detalle

Ca Na Joana se ubica en un antiguo caserón balear exquisitamente restaurado y decorado. La estética ecléctica de la decoración de los interiores en la que se entremezclan lo antiguo, lo moderno, el color de los óleos y las acuarelas sobre el blanco de las paredes o la piedra desnuda de los muros, objetos extraños, únicos, exóticos, recuerdos de culturas lejanas o artefactos extraordinarios recolectados por George en sus frecuentes viajes alrededor de todo el mundo dan al comensal la sensación de estar comiendo en una especie de sala de arte o anticuario.

PAtio del restaurante Ca Na Joana en Formentera

Ca Na Joana © Ca Na Joana

En el exterior, los toscos muros encalados tan tradicionales en el Mediterráneo ven alterada la monotonía de su blanco con el intenso colorido de las buganvillas que los escalan; verde, blanco, malva… Aquí y allá grandes macetones de alfarería con exuberantes plantas  salpican los patios y las salas en una perfecta armonía con la madera y la piedra de las construcciones payesas dando como resultado una bucólica estampa típicamente mediterránea.

Especial atención merece la iluminación de Ca Na Joana dado que el restaurante abre todos los días de la semana pero únicamente en horario de cena. Así pues, la magnífica atención que se ha puesto en la forma de iluminar el local, jugando con las luces y las sombras para destacar determinados elementos arquitectónicos de la imponente casona tradicional y crear un ambiente íntimo y acogedor es un aspecto más que demuestra el cuidado del detalle de la gerencia.

Para rematar la experiencia, la velada suele estar amenizada por los melódicos acordes de la fusión de flamenco y jazz que resuenan en el impresionante piano de cola que preside la sala principal.

Salón comedor del restaurante Ca Na Joana. Formentera

Ca Na Joana © Ca Na Joana

Otro de los elementos a destacar es la gran barra doble de quince metros que permite comer de una manera diferente, más informal, en línea con el espíritu ecléctico y transgresor que impera en Ca Na Joana

Una cosa más: si eres un caprichoso y te ha gustado la decoración del restaurante estás de suerte porque podrás encontrar muchas de las piezas que aquí se exponen o algunas similares en las dos tiendas que también regenta George, Joana de día y Casa Joana, que se encuentran en los aledaños del restaurante, y cuyas estanterías están llenas de artículos únicos, singulares y exclusivos que el suizo recolecta en sus viajes alrededor del mundo.

También te puede interesar