Entrevista al chef Gee van D.

Gee van Donselaar no deja indiferente, su poderosa presencia acapara la atención desde el primer momento y enseguida contagia la gran pasión que siente por la cocina. Un chef realmente único, incansable, creativo, concienciado con la alimentación sana y los productos de primera calidad. Cada plato que sale de su cocina es una auténtica obra de arte, mezcla de inspiración, trabajo y ese toque mágico que solo tienen unos pocos elegidos.

Hay una sentencia del gastrónomo francés Jean Anthelme Brillat-Savarin que Gee hace suya: “El descubrimiento de un nuevo plato hace más por la felicidad de la raza humana que el descubrimiento de una estrella”. Y su misión es precisamente esa: hacer feliz a la gente.

Tras estudiar en escuelas de cocina y hostelería de su Holanda natal y Suiza, Gee van D. emprende un peregrinaje a lo largo y ancho de todo el mundo para empaparse de la cultura gastronómica de cada lugar que visita. Desde los puestos de cocina callejeros de Asia, hasta los fogones de los más prestigiosos restaurantes europeos. Se considera un autodidacta y sus aprendizajes le han llevado a convertirse en un “alquimista sensitivo” que transporta a los comensales por un viaje en el tiempo para despertar recuerdos casi olvidados a través de los sabores.

Pero el punto fuerte de Gee van D. es su faceta de chef privado. Su prestigio y buen hacer le han llevado a ser uno de los cocineros más solicitados para las villas más exclusivas de la isla.